Trufa: el diamante negro de la cocina

Trufa: el diamante negro de la cocina

La trufa es considerada una joya dentro de la gastronomía mundial. Tanto es así que junto al jamón ibérico bellota, el foie gras y el caviar de esturión forma parte de una de las cuatro delicias más importantes en la cocina gourmet.

Esta seta, que se produce bajo tierra, se clasifica en: trufa negra, trufa blanca y trufa negra de verano, entre otras. Todas estas presentan un profundo aroma y, en pequeñas cantidades potencian intensamente el sabor de la comida.

En la cocina al ser la trufa negra un poco más suave, pero persistente puede ser utilizada como complemento perfecto para preparar un huevo trufado o un carpaccio. La blanca, por su parte, se recomienda para potenciar el sabor de las pastas y rissottos.

Con respecto a sus propiedades cabe señalar que las trufas son ricas en vitamina B (B2 y B3) y minerales tales como la fibra, yodo, hierro, fósforo, potasio e hidratos de carbono por lo que es un alimento nutricionalmente muy equilibrado. Todo esto conlleva a que su consumo sea beneficioso para favorecer el sistema circulatorio, el aporte de energía y eliminar el colesterol malo en la sangre.